Dinner at La Taberna de Mike Palmer

Dinner at La Taberna de Mike Palmer

at La Taberna de Mike Palmer on 13 October 2020
Photo Views
207
Meal Views
951

Se puede beber muy bien en La Taberna de Mike Palmer.

La vuelta de Miguel Palma a la primera línea de la hostelería malacitana nos congratula a todos. Después de aquellos añorados años en su Palo Cortado de La Malagueta que tantas alegrías nos dio y de varios proyectos más o menos encauzados ahora vuelve en un lugar - el Club Hípico de Málaga - y en un formato - casi un chiringuito aunque confortable - peculiares. Pero lo importante es que vuelve su cocina, desprovista de artificios y jugando en platos sabrosos, con oficio y bien rematados por quien va sobrado en esto de cocinar. Tan fácil y tan difícil como cocina tradicional versionada con acierto y gusto. Además, un servicio de sala más que notable - muy por encima de lo que cabría esperar por el formato - y una carta de vinos estupenda que, además, contiene algunas joyas que han ido acompañando al cocinero desde anteriores restaurantes como ese Tarlant 96 que probamos. Esa ubicación que a priori podría ser un handicap por la lejanía del centro lo convierte en un lugar accesible y de fácil aparcamiento para los clientes de fuera de la ciudad. @latabernademikepalmer

Se puede beber muy bien en La Taberna de Mike Palmer.

La vuelta de Miguel Palma a la primera línea de la hostelería malacitana nos congratula a todos. Después de aquellos añorados años en su Palo Cortado de La Malagueta que tantas alegrías nos dio y de varios proyectos más o menos encauzados ahora vuelve en un lugar - el Club Hípico de Málaga - y en un formato - casi un chiringuito aunque confortable - peculiares. Pero lo importante es que vuelve su cocina, desprovista de artificios y jugando en platos sabrosos, con oficio y bien rematados por quien va sobrado en esto de cocinar. Tan fácil y tan difícil como cocina tradicional versionada con acierto y gusto. Además, un servicio de sala más que notable - muy por encima de lo que cabría esperar por el formato - y una carta de vinos estupenda que, además, contiene algunas joyas que han ido acompañando al cocinero desde anteriores restaurantes como ese Tarlant 96 que probamos. Esa ubicación que a priori podría ser un handicap por la lejanía del centro lo convierte en un lugar accesible y de fácil aparcamiento para los clientes de fuera de la ciudad. @latabernademikepalmer

Y los postres, muy golosos. Especialmente la tarta de higos y el arroz con leche.

La vuelta de Miguel Palma a la primera línea de la hostelería malacitana nos congratula a todos. Después de aquellos añorados años en su Palo Cortado de La Malagueta que tantas alegrías nos dio y de varios proyectos más o menos encauzados ahora vuelve en un lugar - el Club Hípico de Málaga - y en un formato - casi un chiringuito aunque confortable - peculiares. Pero lo importante es que vuelve su cocina, desprovista de artificios y jugando en platos sabrosos, con oficio y bien rematados por quien va sobrado en esto de cocinar. Tan fácil y tan difícil como cocina tradicional versionada con acierto y gusto. Además, un servicio de sala más que notable - muy por encima de lo que cabría esperar por el formato - y una carta de vinos estupenda que, además, contiene algunas joyas que han ido acompañando al cocinero desde anteriores restaurantes como ese Tarlant 96 que probamos. Esa ubicación que a priori podría ser un handicap por la lejanía del centro lo convierte en un lugar accesible y de fácil aparcamiento para los clientes de fuera de la ciudad. @latabernademikepalmer

Curry rojo de carrillera ibérica al Palocortado; tuétano de vaca con vieiras y huevas de salmón.

La vuelta de Miguel Palma a la primera línea de la hostelería malacitana nos congratula a todos. Después de aquellos añorados años en su Palo Cortado de La Malagueta que tantas alegrías nos dio y de varios proyectos más o menos encauzados ahora vuelve en un lugar - el Club Hípico de Málaga - y en un formato - casi un chiringuito aunque confortable - peculiares. Pero lo importante es que vuelve su cocina, desprovista de artificios y jugando en platos sabrosos, con oficio y bien rematados por quien va sobrado en esto de cocinar. Tan fácil y tan difícil como cocina tradicional versionada con acierto y gusto. Además, un servicio de sala más que notable - muy por encima de lo que cabría esperar por el formato - y una carta de vinos estupenda que, además, contiene algunas joyas que han ido acompañando al cocinero desde anteriores restaurantes como ese Tarlant 96 que probamos. Esa ubicación que a priori podría ser un handicap por la lejanía del centro lo convierte en un lugar accesible y de fácil aparcamiento para los clientes de fuera de la ciudad. @latabernademikepalmer

Tortilla de patatas al whisky; lubina cruda soasada y su aliño cítrico; mejillones de Bouchot con gazpachuelo, magnifico plato.

La vuelta de Miguel Palma a la primera línea de la hostelería malacitana nos congratula a todos. Después de aquellos añorados años en su Palo Cortado de La Malagueta que tantas alegrías nos dio y de varios proyectos más o menos encauzados ahora vuelve en un lugar - el Club Hípico de Málaga - y en un formato - casi un chiringuito aunque confortable - peculiares. Pero lo importante es que vuelve su cocina, desprovista de artificios y jugando en platos sabrosos, con oficio y bien rematados por quien va sobrado en esto de cocinar. Tan fácil y tan difícil como cocina tradicional versionada con acierto y gusto. Además, un servicio de sala más que notable - muy por encima de lo que cabría esperar por el formato - y una carta de vinos estupenda que, además, contiene algunas joyas que han ido acompañando al cocinero desde anteriores restaurantes como ese Tarlant 96 que probamos. Esa ubicación que a priori podría ser un handicap por la lejanía del centro lo convierte en un lugar accesible y de fácil aparcamiento para los clientes de fuera de la ciudad. @latabernademikepalmer

Ensaladilla rusa con perdiz escabechada; ostras embuñueladas con bearnesa; piparras fritas; endivias a la brasa; pan de maíz y mantequilla pasiega.

La vuelta de Miguel Palma a la primera línea de la hostelería malacitana nos congratula a todos. Después de aquellos añorados años en su Palo Cortado de La Malagueta que tantas alegrías nos dio y de varios proyectos más o menos encauzados ahora vuelve en un lugar - el Club Hípico de Málaga - y en un formato - casi un chiringuito aunque confortable - peculiares. Pero lo importante es que vuelve su cocina, desprovista de artificios y jugando en platos sabrosos, con oficio y bien rematados por quien va sobrado en esto de cocinar. Tan fácil y tan difícil como cocina tradicional versionada con acierto y gusto. Además, un servicio de sala más que notable - muy por encima de lo que cabría esperar por el formato - y una carta de vinos estupenda que, además, contiene algunas joyas que han ido acompañando al cocinero desde anteriores restaurantes como ese Tarlant 96 que probamos. Esa ubicación que a priori podría ser un handicap por la lejanía del centro lo convierte en un lugar accesible y de fácil aparcamiento para los clientes de fuera de la ciudad. @latabernademikepalmer