Y la parte líquida. Tan bien.
Se sigue disfrutando mucho en el 99SB. Consolidado en un recetario propio - alejado de ortodoxias pero con una personalidad marcada y una visión amable y desenfadada de la cocina nipona - es admirable la solidez y regularidad de la propuesta de la marca. Platos sabrosos y muy bien presentados, calidad de materias primas y ejecuciones precisas, sin demasiadas florituras. En la Costa del Sol añade, además, el punto de lujo y sofisticación que aporta su ubicación en el Anantara Villa Padierna. Buen servicio, con un equipo muy profesional al frente, en esta ocasión optimizado por el reencuentro con Mónica Fernández, excelente jefa de sala en su día y ahora directora del grupo. Platos audaces y bien concebidos, combinando algunos de sus grandes éxitos con nuevas incorporaciones a la carta, acompañados de una notable carta de vinos. Precios altos, en consonancia con la calidad y la categoría del restaurante. Un fijo en mi agenda. @99sushibarspain @anantaramarbella
