Callos, muy buenos. Lengua estofada. Y el vino.
Hoy, en nuestra eterna guerra a los lunes, le hemos cedido los mandos a Paladar Taberna, en Marbella. Y muy bien: virutas de torrezno, sobresalientes callos, lengua estofada y mollejas de cordero empanadas. Guerra a los lunes y al veganismo.
Paladar Taberna puede parecer, a priori, una de estas tantas “neotabernas” que inundan el mercado. Y, sí, hay gildas, croquetas, ensaladillas, brioches y huevos estrellados en la carta. Todos bien resueltos, por cierto. Pero también hay casquería sin miedo - callos, oreja, mollejas, lengua o manitas - y hay guisos, y fondo y buenas maneras en la cocina. Y detalles de generosidad como ese cubo de mantequilla Echiré que se deja en la mesa, raciones abundantes a precios mundanos, una carta de vinos cada vez más completa que permite beber muy correctamente y un servicio amable que lidia con las estrecheces - que en ocasiones crean cierta incomodidad - por la configuración del local, en los bajos del hotel Lima. Por lo demás, un lugar muy reseñable. Llenan, con motivo. @paladartaberna @iznagacorzo @victorcarracedochef
