Mejor un suculento pollo de corral con langosta, aunque fuese congelada, y la tarta de queso de Alex Cordobés. Con un buen Champagne de acompañamiento.
Estupenda puesta en escena en Ramón Freixa Tradición, desde la decoración y la comodidad de las mesas hasta los detalles en la mesa de menaje. Precios altos, sin duda, sobre todo en cuanto se toca el producto de lujo. Pero a mí me merece la pena. Tiene un algo de muchos restaurantes “burgueses” que a veces echo de menos en Madrid. En versión más lujosa, eso sí, pero con cierta vocación de adaptación y servicio al cliente que se está perdiendo.
Amplia carta de vinos que, sin ser barata, no me pareció especialmente lesiva en algunas referencias de nivel. Servicio más que bueno. Roza el sobresaliente. Numeroso, diligente y extremadamente educado. Cercano, empático y muy profesional. Y con el propio Ramón Freixa tomando comandas y controlando todo un domingo a mediodía. Para que algunos se lo piensen…Volveré. @ramonfreixatradicion @ramonfreixa
